El limón y la salud

Todo toronja
Un poco agria, un poco dulce, pero siempre refrescante, es uno de los más aventajados cítricos que ofrece el mercado

(etecé - Perú) Para echar luces sobre el origen de la toronja (Citrus paradisi), o pomelo, hay que remontarse a mediados del siglo XVIII, en Barbados, donde se desarrolló del injerto del pummelo (Citrus grandis) con la naranja dulce (Citrus sinensis).
Su sabor ligeramente amargo pero a la vez intenso y fresco ha colocado a esta fruta entre los cítricos más codiciados.
El valor de la toronja empieza (o por lo menos así debería ser) a evidenciarse antes que en cualquier otro alimento, ya que es un excelente aperitivo que estimula la producción de saliva y la digestión gástrica. Asimismo, con un contenido de vitamina C que equivale al 100% del consumo diario recomendado, se convierte en un importante tónico y protector de la salud.
Gracias al ácido cítrico que posee esta fruta, que se oxida en el sistema humano e incrementa la alcalinidad de los fluidos del cuerpo, su jugo es requerido para la prevención y tratamiento de la acidez y otras enfermedades causadas por un exceso de ácidos en el sistema.
Otros puntos a favor de la toronja son que alivia el estreñimiento, mantiene la salud de los intestinos y puede prevenir la disentería, diarrea, enteritis, tifoidea y otras enfermedades infecciosas del tracto intestinal.
Los pacientes diabéticos encuentran en la toronja un gran aliado. Si el nivel de azúcar es alto o se desea prevenir que lo sea, con tres toronjas al día se asegurará el equilibrio, pues disminuirá harinas, grasas y azúcares.
Mezclado con agua, el jugo de toronja es un invaluable remedio para la fiebre, pues calma la sed y alivia la sensación de calentura, y si lo que se desea combatir es la fatiga, nada mejor que tomar jugo de toronja combinado en partes iguales con jugo de limón.
Además de vitamina C, la toronja posee potasio y fibra. Para beneficiarse de esto último, habrá de comerse la pulpa, no sólo el jugo.
Si lo que se busca es bajar de peso, la toronja ha de comerse en ayunas. Contra lo que comunmente se cree, la toronja no quema grasas, sino que incide en el correcto funcionamiento de la vesícula y, por lo tanto, hace posible la eliminación de grasas a través del intestino.

FUENTE: ASOC. TACUMANA DE CITRUS